autoconocimiento

Que es el Autoconocimiento y para que sirve

Definición de Autonoconocimiento

El autoconocimiento es el conocimiento de uno mismo. Saber cuales son todas nuestras cualidades aceptando las buenas y cambiando todas las que nosotros vemos que están mal.

El autoconocimiento está basado en aprender a querernos y a conocernos a nosotros mismos. Es una tarea más difícil de lo que pueda parecer ya que aunque cada uno de nosotros tiene acceso a nuestros pensamientos privados, emociones no expresadas y secretos esto no lo hace más fácil, porque tenemos ciertos muros para conocernos.

No prestamos atención

La mayoría del tiempo, no nos observarnos a nosotros mismos. Es decir, no estamos prestando atención a lo que está pasando dentro de nosotros.

Sesgo de confirmación

Este sesgo implica la creencia en determinados datos que apoyan la idea previa que tenemos de cómo somos.






Que ocurre cuando no nos conocemos lo suficiente

A continuación tienes las consecuencias de un bajo autoconocimiento.

No conocernos en profundidad fomenta la inseguridad.

Tendremos dificultad para eliminar hábitos indeseados si no nos conocemos.

Influye negativamente en las relaciones.

Elegiremos proyecto que no son para nosotros.

Nos llevará a invertir tiempo en dinero en cosas que no nos satisfacen.

Para que sirve el Autoconocimiento

Normalmente los seres humanos funcionamos “a ciegas”, es decir, desconocemos las bases psicológicas que conforman nuestros pensamientos, emociones y conductas. Cuando algo nos afecta, tanto positiva como negativamente, con frecuencia, nos cuesta identificar y definir lo que nos ocurre. Para localizarlo, es importante observar qué pensamos, qué pasa por nuestra mente ante determinadas situaciones, como si la mente fuera una pantalla donde se reflejan los pensamientos y uno puede observarlos desde fuera.

Haciendo un paralelisco con la medicina, si una persona tiene fiebre, hay que averiguar o identificar el origen de la misma ya que puede provenir de una infección, un virus, una bateria, etc. Para ello, es fundamental hacer un análisis y estudiar una serie de variables hasta dar con el origen del síntoma de la fiebre. Algo parecido ocurre en Psicología, una conducta (llamémosla síntoma) puede tener a la base diferentes variables (digamos motivos, emociones, pensamientos, automatismos, recuerdos, etc.) y hay que localizarlos para poder modificarlos y ajustarlos. De este modo, una persona que se ve muy frustada con una situación irrelevante como encontrar un objeto fuera de su armario correspondiente, puede descubrir de si misma que está desplazando a esa situación un conflicto importante como es un problema personal.

autoconocimiento

Lo que se desconoce es imposible cambiarlo. El autoconocimiento va a ser la llave, el vehículo, el camino que nos facilite el control de nosotros mismos y la capacidad de utilizar los recursos mentales para mejorar y conseguir la adaptación y el ajuste óptimo con el entorno personal, laboral y social que son, las prinicpales áreas de la vida de una persona.






La mente racional, la mente emocional, la mente sabia

Una persona se halla con “mente racional” cuando se enfrenta al conocimiento de forma intelectual, piensa de forma lógica, atiende a hechos empíricos (cláramente visibles y cuantificables), planea su conducta, elabora su discurso, concentra su atención y permanece con la mente fría frente a los problemas.
Alguien se encuentra en “mente emocional” cuando su pensamiento y su conducta están controlados fundamentalmente por su estado emocional actual, generalmente de desbordamiento.
En tercer lugar, “la mente sabia” es la integración de la “mente racional” y la “mente emocional”, y además añade conocimiento intuitivo a la experiencia emocional y al análisis lógico.

Como puedo mejorar mi autoconocimiento

El objetivo es desarrollar un estilo de vida con conciencia. Para ello, hay que destacar varias habilidades:

Observar lo que me sucede

La primera es observar, atender a los hechos que se esán sucediendo, los pensamientos, emociones y comportamientos que despiertan. Hay que permitirse experimentar conscientemente, en el momento qué están ocurriendo las cosas, más que abandonar una situación, salir corriendo o intentar hacer desaparecer una emoción. Observar un hecho es diferente al hecho en si mismo. Esta actitud o filosofía de “vivir el momento” se usa como método para extinguir respuestas de miedo y evitación automática.

Describir los pensamientos

Es fundamental la habilidad de “poner palabras”, esto es describir los pensamientos y emociones que se dan ante determinados hechos. Cuando uno puede poner palabras a sus problemas, éstos comienzan automáticamente a hacerse más pequeños. La habilidad para aplicar etiquetas verbales es esencial para la comunicación y el autocontrol.
Mucha gente, confunde las respuestas emocionales con hechos lamentables que se van a precipitar sin remedio. Los componentes físicos del miedo como la respiración entrecortada, el corazón acelerado, la tensión muscular, el “nudo” en la garganta, los pensamientos negativos, etc. pueden confundirse con el entorno, con lo que está ocurriendo. Es decir, a los hechos que se están dando se le atribuye una lectura negativa (de miedo y ansiedad) de forma erronea. Esto es un fallo de la mente.

Uno de los principales objetivos de la terapia cognitiva es comprobar la asociación entre los pensamientos y lo que, de verdad, está ocurriendo.





Participar sin tener conciencia de la actividad

La tercera habilidad de conciencia que subrayamos es la de participar sin tener conciencia de la actividad. Una persona que está realizando una actividad, normalmente, se identifica con ello, sin separarse mentalmente de los hechos, las interacciones que se dan entre personas, etc.
Por ejemplo, cuando uno está imbuído en un espectáculo, lo hace participando sin conciencia de la actividad, sin conciencia lo que le está rodeando y de las respuestas de su propio cuerpo, como la respiración, si se está de cansado, incluso si tiene algún dolor o molestia. Es como si uno, por un rato, se olvidara de si mismo.

En este sentido es interesante ejercitar la conciencia en el presente. Para ello, le proponemos este pequeño ejercicio para sentir con plenitud; cierre los ojos y toque telas de diferentes texturas, por ejemplo, un pañuelo de seda, un pantalón vaquero, un jersey de lana y una toalla. Concentre su atención en las yemas de sus dedos y note la riqueza de matices que capta a través del tacto.
Mientras tanto, aparque o deje ir sus pensamientos, observe cuáles son, eso si, pero no los atienda como lo hace en su día a día. Sienta ajeno a lo que piensa.

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